
El éxito libertario que representa la aprobación del Presupuesto puede atribuirse, a lo mejor, al rescate de ese punto de equilibrio tan infrecuente en la gestión. El Gobierno comprendió que la terquedad suele ser una mala consejera.

El éxito libertario que representa la aprobación del Presupuesto puede atribuirse, a lo mejor, al rescate de ese punto de equilibrio tan infrecuente en la gestión. El Gobierno comprendió que la terquedad suele ser una mala consejera.