
El otrora tan criticado hábito de Messi de «caminar la cancha» es, en realidad, un sofisticado ejercicio de diseño de entorno para eliminar la fricción espacial.

El otrora tan criticado hábito de Messi de «caminar la cancha» es, en realidad, un sofisticado ejercicio de diseño de entorno para eliminar la fricción espacial.