
La investigación analizó el sueño de más de 500 personas sanas y plantea que determinados patrones nocturnos podrían ayudar a identificar de forma temprana a personas con mayor vulnerabilidad a la enfermedad.

La investigación analizó el sueño de más de 500 personas sanas y plantea que determinados patrones nocturnos podrían ayudar a identificar de forma temprana a personas con mayor vulnerabilidad a la enfermedad.