
- En uno de los condados más adinerados de EE.UU., la demanda de ayuda alimentaria crece, desafiando el discurso oficial sobre la pobreza. Residentes dependen de bancos de alimentos para subsistir.
- El costo de vida y los recortes a programas sociales impactan a los ciudadanos, mientras organizaciones enfrentan menos donaciones y mayores gastos operativos, complicando su labor.








